DIA 1 (29 Y 30 SEPTIEMBRE): EMPIEZA LA AVENTURA NIPONA
Este año, ya que vivo en isla mayor, decido arriesgarme y volar desde el mismo día que salgo, algo impensable cuando vives en isla menor, ya que debido a los posibles retrasos/cancelaciones del vuelo, siempre hay que tener un plan B en la recamara y hacer noche en Madrid ya que de isla menor hay que viajar a isla mayor y de ahí a la capital del reino.
Pero bueno…eso ya es pasado y este año decidí, debido a los horarios de los vuelos, y a no querer perder tiempo, en volar Las Palmas- Madrid y ese mismo día Madrid -Doha- Tokio.
Es cierto que podría haber ido mal, pero en esta vida quien no arriesga no gana.
Pues salgo un poquito antes del trabajo y voy directa al hospital, ya había quedado con mi taxista de confianza a la puerta del trabajo para no perder tiempo. Llegados allí la primera parte es fácil, facturo y a la puerta de embarque, me quedan unos minutos para comer algo y al avión.
En un plis plas llegamos a la capital del reino, sin grandes demoras, que debido al tiempo, me hacia dudar. Recojo la maleta y voy directa al mostrador de Qatar y sorpresa….los mostradores están cerrados, pero como ya hay gente decido hacer la cola, y menos mal porque el check-in fue de lo más lento y desgraciadamente no pude sacar la tarjeta de embarque porque quería cambiar el asiento asignado. En ambos vuelo me habían asignado ventanilla y con el culito inquieto que yo soy….mejor pasillo para no molestar mucho.
Cuando me toca el turno, le pregunto al muchacho si me puede cambiar a pasillo pero me dice que están todos cogidos….pongo cara de penita y unos minutos después me dice que solo me puede cambiar el primer vuelo (ya que el segundo es operado por Japan airliness)…pero bueno algo es algo.
Primera parte superada pero ay amiga….viene el problema cuando me pesan la maleta de mano…autorizan 7 kg y yo llevo casi 13 kg…me dice que tengo que facturarla y yo con más cara de pena que antes, le explico que llevo todo el equipo fotográfico y eso no se puede facturar. Y el muchacho me indica que de equipaje de mano solo se permiten 7 kg y yo además de los casi 13 llevo la mochila (con ordenador, etc)…vista mi cara de perrillo degollado llama al supervisor, al que le explico todo el equipo fotográfico: la cámara, la carcasa, el flash, el foco, los cargadores….y éste ya se apiada y me dice que igual en el segundo vuelo me ponen pegas….
Ya con todo superado me dirijo a una farmacia, porque en casa de herrero cuchillo de palo….
Actualizo a navegantes que este año la planificación del viaje ha sido un poco desastrosa, porque debido a los motivos varios del año, solo me he podido poner a ratos salteados, de modo que hasta se me olvido pedir cita a mi médico para mi botiquín habitual.. de modo que no llevaba las heparinas de bajo peso para evitar la trombosis venosa del viajero.
En la farmacia de fuera no tienen…paso control de seguridad y voy a la de dentro…aquí ya tengo más suerte así que me Leda una media hora para picar algo (teniendo en cuenta que el vuelo sale tarde 22:45 y que como me han dado el asiento en la 41C, la penúltima fila, la cena va a ser tarde y como cada vez es peor….mas vale comer algo sano antes de embarcar: ensalada de garbanzos y piña)
En un rato se embarca, coloco mis trastos en el compartimento superior y a ver la primera peli, después llega la cena (he de confesar que cada vez me gusta menos….menos mal que comí algo) y a dormir un rato….cuando me despierto me doy cuenta de una cosa y es que aterrizamos a las 6:30 y embarco para el nuevo vuelo a las 6:45….y estoy sentada en la penúltima fila de un avión de composición 3-4-3 de modo que calculo que solo salir de ahí me va a llevar como 20 minutos….así que decido acercarme a una azafata, esperando que hable inglés y le cuento mis penas….ella me indica que el vuelo va lleno y que no hay asientos libres al que me pueda cambiar, le digo que no es por ir más delante….sino para poder salir a la carrera….se lo comenta al supervisor y éste me dice que no me preocupe que Qatar ya me pondrá en otro vuelo y le digo que es que después me queda un vuelo más y éste no está en conexión (el detalle que el vuelo salía al día siguiente lo obvie) y entonces me dice…”espera que le pregunto al capitán” No entiendo mucho pero le sigo con la mirada y veo que habla con un señor que se está tomando un café …tras unos minutos el supervisor vuelve a mi y me dice que hable con el capitán que él me cambia su asiento, que está en la fila 11H…Empiezo a alucinar un poquito, pero me acerco al buen hombre que me va a hacer un gran favor, con mi mejor inglés (para algo estoy en clase todos los martes) empiezo a hablar cuando me interrumpe y me dice “hablas español?” (Se ve que mi acento Spanish no me lo quito ni con agua caliente….jajaja) y me dice que cuando quiera me dice donde es y cambiamos el asiento y la maleta….pues ahora mismo le digo….así que voy a coger mis pertenencias, vuelvo a su vera, y adelantamos todo el avión, me cede su asiento, le doy las gracias una vez más y le deseo buen viaje.
Gracias a su buena acción, tras aterrizar somos los primeros, después de la clase business, que bajamos y menos mal porque salgo en la puerta A y tengo que embarcar en la puesta C 40, para lo que hay que coger hasta un trenecito.
En fin…llego con el embarque recién realizado y finalmente tengo asiento en ventanilla….
Con la idea de sentarme y cuando llegue mi compañero de viaje proponerle cambiarle el pasillo (Este avión es (2-4-2)), mi gozo en un pozo, cuando llego a mi asiento, mi compañero (señor mayor japonés) no solo esta sentado, sino que además se ha acomodado pero bien (mochila debajo del asiento, cojín en el asiendo, auriculares ya puestos)….en fin me resigno y voy a mi asiento de ventanilla a pasar las próximas 10 h y 25 min.
Como son las 7:30 de la mañana imagino que nos darán un desayuno y cerca del aterrizaje una cena….pero sorpresas te da la vida….me sorprende una bandeja de comida….elijo los espaguetis con albondigas que para mi sorpresa están muy ricos, pero me sorprende también que nos dan 3 tipos de ensaladillas: una de garbanzos (y con aceite de oliva y vinagre para aliñar), una de pasta con salmón y una tercera que no sabría decir de que es….De postre fruta y un rato más tarde pasaría la azafata repartiendo helados.
Es verdad que me sorprendió que para un vuelo de casi 11 h no te dejaran un kit como en Qatar con calcetines, antifaz y cepillo de dientes, pero casi que prefiero una comida mejor que el kit.
Al llegar a Tokio, mi única esperanza es que mi maleta me hubiera acompañado en el vuelo, pero tampoco tenia muchas esperanzas porque (al tener asiento de ventanilla, vi llegar algunas maletas tarde) como no había visto la mía..y en la cinta ya estaban las que yo había visto….pero sorpresa sorpresa….al ratito aparece la mia…
Es cierto que las maletas salían muy lentamente, pero creo que es buena idea, porque así vamos al control de pasaporte poco a poco, de modo que cuando llegue yo, casi ninguna cola, en seguida te dirigen a unas maquinas (Cristinita vete acostumbrando porque me da que ésta va a ser la tónica en este pis) para coger las huellas y tu foto. Después te dirigen a un mostrador con un oficial y cuando me va a tocar ( porque estaban atendiendo a una señora y luego ya iba yo) me cierran la puerta en las narices y me dice un señor que organiza las colas es que son las 00:00.
Yo no lo entiendo muy bien, pero deduzco que como cambia la hora, cambia el día, y ya no he llegado a Japón el día 30 de septiembre sino el 1 de octubre….unos minutos más tarde abren y me ponen el sellito.
Pues ya con mi sello y mi maleta, salgo toda dispuesta a interpretar las señale para dirigirme al hotel que había reservado en la misma terminal 3, dado que iba a ser tarde y no tenía yo muchas ganas de jarana.
Al salir veo la oficina de información y turismo abierto…así que voy directa y le pregunto las 3 cosas que más me urgían: donde está el hotel (a lo que el muchacho me señala sobre un mapa del aeropuerto), donde puedo comprar una SIM y donde puedo cambiar YENES.
Llego al hotel en 5 minutos caminando…que ni se sale de la terminal…y tengo que hacer el check in en una maquina. Al hacerlo me piden si quiero el desayuno y decido que si para no complicarme la vida el primer día….voy a pagar pero algo falla, así que voy al mostrador a que una persona humana haga la gestión.
Llego a mi habitación que está al final de un pasillo larguísimo (como para empujar dos maletas con alfombra….casi llego con los brazos rotos) y aunque es pequeñita es mona. Primero me sorprende que me han dejado hasta el pijama, y las zapatillas.
Creo que me voy a ir a la cama prontito que estoy cansada.
Efectivamente me voy a la cama, pero no consigo dormir, reviso las comunicaciones al congreso que tenemos pendientes y parece que ya me entra el buenito
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